8 Problemas Matemáticos Contextualizados para Fase

“Don Ramón vende elotes en el recreo. El lunes vendió 12 y el martes vendió 9. ¿Cuántos elotes vendió en los dos días?”

Ese problema tiene algo que la mayoría de los ejercicios del libro de texto no tienen: un personaje real, un contexto que los niños reconocen de inmediato y una razón para importarles la respuesta. Don Ramón puede ser el señor del carrito que está afuera de la escuela. Los elotes son algo que muchos de ellos comen en el recreo. El problema no es abstracto: es su mundo en forma de matemáticas.

Eso es exactamente lo que significa resolver problemas matemáticos contextualizados en Fase 3 de la NEM. No es hacer sumas disfrazadas de historia. Es usar situaciones genuinamente cercanas a la vida de los alumnos para que el razonamiento matemático tenga un propósito real, no solo una respuesta correcta al final de la página.

Por qué el contexto cambia todo

Hay investigación sólida que muestra que los niños resuelven mejor los problemas matemáticos cuando el contexto les es familiar. No porque sean más fáciles, sino porque la comprensión del problema ya no es un obstáculo: el niño sabe de qué se trata sin tener que descifrar el enunciado primero.

Un problema que dice “si tienes 15 fichas y regalas 6, ¿cuántas te quedan?” requiere que el niño imagine fichas que probablemente nunca ha usado. Un problema que dice “si tenías 15 pesos para el recreo y gastaste 6 en una paleta, ¿cuánto te sobró?” activa recuerdos reales, imágenes concretas, experiencias propias. El proceso matemático es idéntico. La diferencia está en el anclaje.

Para Fase 3 específicamente, donde los niños están aprendiendo a leer al mismo tiempo que aprenden matemáticas, reducir la carga cognitiva del enunciado con contextos familiares no es hacer trampa: es buena pedagogía.

Los 8 problemas

Cada problema viene con una nota breve sobre cómo trabajarlo en el salón y qué tipo de razonamiento activa. Todos están diseñados para Fase 3, pero los más sencillos son adecuados para los primeros meses de primero y los más complejos para segundo grado o para el segundo semestre de primero con un grupo avanzado.

Problema 1 — La lonchera de Valentina

Valentina trajo 8 galletas en su lonchera. En el recreo se comió 3. Cuando llegó a casa le quedaban 2. ¿Cuántas galletas perdió o regaló en la escuela?

Este problema no es de resta directa: tiene un paso implícito que el niño tiene que descubrir solo. Primero debe calcular cuántas le quedaban después del recreo, luego comparar con las que llegaron a casa. Es un problema de dos pasos disfrazado de situación cotidiana, perfecto para grupos que ya dominan la resta simple y necesitan un reto mayor. Cuando lo trabajas en el salón, pide que expliquen cómo llegaron a la respuesta antes de confirmar si es correcta.

Problema 2 — Los tacos del martes

En la cooperativa escolar hacen 40 tacos cada martes. Si ya vendieron 27, ¿cuántos tacos faltan por vender?

Resta con números hasta el 40, con un contexto que prácticamente todos los alumnos de primaria pública en México conocen: la cooperativa escolar. La cooperativa y sus productos son un universo matemático enorme que casi nunca se usa en clase. ¿Cuánto cuesta cada cosa? ¿Cuánto cambia te dan? ¿Cuál es lo más barato? ¿Qué podrías comprar con diez pesos? Ese universo está disponible todos los días y no requiere ningún material adicional. Si quieres que tus alumnos practiquen estas operaciones en fichas con contexto, consulta las fichas de suma y resta que complementan estos problemas.

Problema 3 — El equipo de fútbol

Para el partido del viernes se inscribieron 23 niños. Solo pueden jugar 11 por equipo. ¿Cuántos niños se van a quedar sin jugar si solo hay un partido?

Este problema toca algo que los niños sienten de forma muy directa: la exclusión en los juegos. Esa carga emocional hace que el problema importe de verdad. Después de resolverlo matemáticamente, puedes abrir una conversación sobre cómo resolver el problema de otra forma: más partidos, equipos más pequeños, roles alternativos. Esa extensión conecta las matemáticas con la convivencia escolar y con la resolución de conflictos.

Problema 4 — Las tortillas de la abuela

La abuela de Emiliano hace 5 tortillas cada vez que palmea la masa. Si palmea 6 veces, ¿cuántas tortillas tiene al final?

Multiplicación conceptual antes de que sepan multiplicar formalmente. El niño puede resolverlo sumando 5 seis veces, dibujando grupos de 5 o contando de cinco en cinco. Todas esas estrategias son válidas y todas llevan al mismo resultado. Cuando los niños comparten sus estrategias en voz alta, descubren solos que hay más de un camino para llegar a la respuesta, que es uno de los aprendizajes más importantes de todo el pensamiento matemático.

Problema 5 — La kermés de la escuela

En la kermés vendieron palomitas a 5 pesos, agua a 8 pesos y elote a 12 pesos. Mariana tiene 20 pesos. ¿Qué puede comprar sin que le falte dinero?

Este es un problema abierto: tiene más de una respuesta correcta. Mariana puede comprar palomitas y agua (13 pesos), solo el elote y le sobran 8, palomitas y elote si tiene exacto… Hay varias combinaciones válidas. Los problemas abiertos son especialmente valiosos porque eliminan la ansiedad del “respuesta única” y permiten que alumnos de distintos niveles participen con soluciones igualmente válidas. Además trabajan la suma, la comparación y el razonamiento estratégico al mismo tiempo.

Problema 6 — El camino a la escuela

Luis camina 4 cuadras para llegar a la escuela. Su amiga Sofía vive al doble de distancia. ¿Cuántas cuadras camina Sofía?

Doble y mitad son conceptos que aparecen mucho en la vida cotidiana y que los niños usan de forma intuitiva antes de aprenderlos formalmente. “Dame el doble de arroz”, “llévate la mitad del pastel”. Partir de ese conocimiento informal para formalizarlo matemáticamente es exactamente el puente que la NEM busca construir. Este problema también se presta para extenderse: ¿cuántas cuadras caminan los dos juntos en una semana?

Problema 7 — La maceta de la maestra

La maestra Claudia tiene una maceta con 15 plantas. Cada semana nacen 3 plantas nuevas. ¿Cuántas plantas tendrá en 4 semanas?

Introducción informal al pensamiento funcional: la cantidad cambia de forma predecible y el alumno tiene que encontrar el patrón. Para resolverlo, el niño puede dibujar las semanas, usar una tabla simple o sumar de forma repetida. Lo valioso no es el resultado sino el proceso de organizar la información para llegar a él. Puedes hacer este problema todavía más concreto si tienes una maceta real en el salón.

Problema 8 — La piñata de cumpleaños

En la piñata había 48 dulces. Si los 24 niños que fueron a la fiesta reciben la misma cantidad, ¿cuántos dulces le tocan a cada uno?

Reparto equitativo, que es la idea intuitiva detrás de la división, con un contexto que los niños de primaria conocen perfectamente. La piñata es un símbolo cultural mexicano con una carga emocional positiva que hace que el problema sea inmediatamente atractivo. El niño puede resolverlo repartiendo con objetos físicos, dibujando o usando la resta repetida. Para segundo grado con grupo avanzado, puedes modificar la cantidad de dulces para que no resulte exacto y generar una conversación sobre qué hacer con el sobrante.

Cómo usar estos problemas en el salón

No los presentes todos a la vez ni como tarea escrita. La forma más efectiva de trabajar problemas contextualizados en Fase 3 es uno por sesión, con tiempo suficiente para que cada alumno intente resolverlo de forma individual antes de cualquier discusión grupal.

Después del intento individual, la puesta en común es donde ocurre el aprendizaje real. ¿Quién lo resolvió diferente? ¿Hubo más de un camino? ¿Alguien llegó a una respuesta distinta? ¿Cómo lo comprobamos? Esas preguntas, más que cualquier explicación que tú puedas dar, son las que construyen el pensamiento matemático.

Y una cosa más: cuando un problema del libro de texto te parezca demasiado abstracto para tu grupo, no lo elimines, reescríbelo. Cambia las fichas por paletas, las pelotas por elotes, los números sin contexto por personas con nombre. Ese pequeño cambio puede transformar completamente la disposición del grupo ante el mismo ejercicio.

Para más información sobre el programa educativo, visita la Nueva Escuela Mexicana.