El error mas comun cuando se trabaja escritura creativa con ninos de primaria no es elegir el tema equivocado ni no tener suficiente material. Es pedir un producto antes de crear las condiciones para que ese producto exista.
“Escribe un cuento sobre tu animal favorito.” Pagina en blanco. Silencio. Diez ninos escribiendo, veinte mirando el techo. No es que no tengan imaginacion. Es que nadie les enseno como entrar.
La escritura creativa no es un talento que algunos ninos tienen y otros no. Es una habilidad que se desarrolla con practica, con permiso y con un ambiente que hace que equivocarse no cueste nada. El taller de escritura creativa para alumnos de Fase 3 de la NEM que te proponemos aqui parte exactamente de esa idea: primero construyes el ambiente, despues fluye la escritura.
Tres cosas que tienes que dejar ir para que funcione
Antes de hablar de actividades, hay que hablar de actitudes. Porque un taller de escritura creativa con las actividades correctas pero con las actitudes equivocadas produce exactamente el mismo resultado que la pagina en blanco del principio.
Lo primero que tienes que dejar ir es la ortografia como prioridad inicial. En la primera etapa del taller, lo que importa es que el nino tenga algo que decir y que lo diga. Las faltas de ortografia son datos sobre su proceso, no errores que hay que subrayar en rojo antes de que el texto este terminado. Un nino que escribe “el elefante era muy
gande y tenia medo” acaba de producir una imagen poetica real. No la arruines con el boligrafo rojo.
Lo segundo es la extension minima. “Tiene que ser de dos paginas” es la sentencia de muerte de cualquier escritor principiante. Una oracion perfectamente construida con intencion es mas valiosa que dos paginas rellenas de palabras que no dicen nada.
Los mejores haikus del mundo tienen diecisiete silabas. Lo tercero, y el mas dificil, es la urgencia por corregir todo al mismo tiempo. En un taller de escritura creativa, corriges una sola cosa por sesion. Hoy solo te fijas en si el texto tiene un inicio claro.
La semana que viene, en si los personajes tienen nombre. Dentro de un mes, en si hay signos de puntuacion basicos. Esa progresion gradual produce escritores. La correccion total simultanea produce ninos que odian escribir.
“Un escritor es alguien para quien escribir es mas dificil que para los demas.” — Thomas Mann
Los momentos de un taller de escritura creativa en Fase 3
Un taller no es una clase. Es un espacio con rutinas propias, materiales disponibles y tiempo protegido para crear. Puede durar veinte minutos dos veces a la semana o cuarenta minutos una vez a la semana. Lo que lo hace funcionar no es la duracion sino la consistencia: que el grupo sepa que ese espacio siempre va a estar ahi.
El momento del detonador
Todo taller empieza con un detonador: algo que activa la imaginacion antes de que aparezca la pagina en blanco. Puede ser una imagen, una pregunta extrana, un objeto misterioso que colocas en el centro del salon, un sonido que escuchan con los ojos cerrados o las primeras tres palabras de una historia que ellos tienen que continuar.
Los mejores detonadores son los que no tienen una respuesta correcta. “Un nino encontro una llave debajo de su cama” puede generar treinta historias completamente distintas. “Escribe sobre las vacaciones” genera treinta versiones de lo mismo. La ambiguedad del detonador es proporcional a la creatividad que libera.
El momento de la escritura libre
Despues del detonador, diez minutos de escritura sin interrupciones. Tu no corriges, no caminas entre los pupitres mirando por encima del hombro, no das instrucciones adicionales. Tu escribes tambien, en tu cuaderno, tu propio texto sobre el mismo detonador. Ese gesto, escribir junto con ellos, es el mas poderoso que puedes hacer.
Le dice al grupo que escribir no es una tarea que les pones: es algo que tu tambien haces porque tiene valor. Y los ninos que ven a su maestro escribir con concentracion automaticamente suben su propio nivel de seriedad ante la actividad.
El momento de compartir
Al terminar la escritura libre, tres o cuatro voluntarios leen lo que escribieron. No todos, no siempre los mismos. El criterio para elegir puede rotar: hoy leen los que escribieron mas de cinco palabras, la proxima semana los que tienen un personaje con nombre, despues los que terminaron su historia.
Cuando un alumno lee su texto en voz alta, la regla es que el grupo escucha hasta el final antes de hacer cualquier comentario. Despues, solo comentarios sobre lo que les gusto o les llamo la atencion, nunca sobre lo que esta mal. Ese ambiente de seguridad es lo que hace que la semana siguiente mas ninos quieran leer su texto.
El momento de la revision con proposito
Una vez que el texto existe, en una sesion posterior se trabaja la revision. Pero siempre con un proposito especifico y anunciado de antemano: “hoy vamos a revisar si nuestro personaje tiene un nombre y una caracteristica”. Nada mas que eso.
El alumno relee su texto buscando solo ese elemento y lo agrega o lo mejora si no lo tiene. Esta forma de revisar, enfocada en un solo criterio a la vez, es compatible con el nivel de Fase 3 y produce textos que mejoran de forma visible sin que el proceso sea abrumador.
Despues de cuatro o cinco revisiones con distintos propositos a lo largo del ciclo, el alumno empieza a aplicar esos criterios de forma autonoma desde la primera escritura, sin que se lo pidas.
El momento de la publicacion
Todo texto merece tener un lector. En el taller de escritura creativa, publicar no significa imprimir un libro. Significa que el texto sale del cuaderno y alguien mas lo lee. Puede ser el periodico mural del salon, una lectura para el grupo de al lado, un libro artesanal que se queda en el rincon de lectura del salon o una carta que llega a casa.
Lo que importa es el gesto: este texto que escribiste tiene valor suficiente para ser leido por otros. Ese mensaje, repetido a lo largo del ciclo escolar, construye escritores que tienen algo que decir y que saben que vale la pena decirlo.
Veinte detonadores para usar esta semana
Aqui van veinte detonadores probados con grupos de primero y segundo de primaria en escuelas mexicanas. Usalos como estan o adaptalos a tu contexto:
- Un dragon que le tiene miedo al fuego.
- La noche que el cielo se cayo.
- Mi abuela sabe un secreto que nadie mas conoce.
- Encontre una puerta que no estaba ayer.
- El dia que la lluvia sono diferente.
- Un nino que puede hablar con los animales pero nadie le cree.
- La maestra que llegó volando a la escuela.
- Si pudiera ser invisible por un dia.
- El ultimo dulce del mundo.
- Una carta de alguien que todavia no ha nacido.
- El arbol de mi patio guarda una historia.
- La noche mas larga del ano.
- Un robot que aprende a sentir tristeza.
- La persona mas valiente que conozco.
- El mercado a las tres de la manana.
- Una semilla que crecio en el lugar equivocado.
- El dia que el mar llego hasta mi escuela.
- Mi nombre tiene una historia que nadie sabe.
- Un sueno que se repite siempre.
- La primera palabra que dije cuando aprendi a hablar.
Lo que un taller de escritura le da a un nino que ningun
examen puede medir
Hay un momento en cada taller de escritura creativa que es dificil de describir pero muy facil de reconocer cuando lo ves: el momento en que un nino que no queria escribir nada levanta la mano para leer su texto y lo hace con una voz que no le conocias.
No es que haya escrito algo extraordinario. Es que descubrio que tiene algo que decir y que el salon es un lugar seguro para decirlo. Ese descubrimiento, que parece pequeno, es uno de los mas importantes que puede hacer un ser humano.
El taller de escritura creativa en Fase 3 de la NEM no es un lujo ni una actividad para cuando sobra tiempo. Es uno de los espacios mas valiosos que puedes abrir en tu salon, y la inversion que requiere de tu parte es mucho menor de lo que imaginas: consistencia, permiso y el valor de escribir junto con ellos.
Para más información sobre el programa educativo, visita la Nueva Escuela Mexicana.
